VERACRUZ: UN PARAÍSO PARA LOS AMANTES DEL RAFTING

Navegar río abajo tratando de dominar aguas turbulentas es un shot de adrenalina único. Además, el recorrido suele ofrecer paisajes deliciosos, por eso, el rafting es una manera muy diferente de probarse a sí mismo, y Veracruz ofrece opciones tanto para expertos como para aquellos que buscan enamorarse de este deporte. Aquí hay tres de ellas.

Río Pescados
Dificultad: Clase III-IV
Este río podría tener los mejores rápidos en México. Está ubicado en plena selva baja de Veracruz, muy cerca de Xalapa, y consta de 18 kilómetros de emociones intensas. Dependiendo la temporada, puede ser familiar —sus rápidos no son muy intensos— cuando el agua está baja (entre enero y julio), o bien, lleno de adrenalina cuando inician las lluvias (julio), pues sus rápidos se transforman para dar paso a grandes olas y movimientos técnicos que te probarán al máximo. Para navegarlo contrata el recorrido en el área de Jalcomulco.
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Río Actopan
Dificultad: Clase II-III
El simple espectáculo al llegar a la entrada del río hace que el viaje valga la pena. Es un río familiar, sin embargo, el paisaje hace que sea uno de los mejores ríos para esta experiencia, sobre todo si es tu primera vez. Contrata el recorrido en el pueblo de Chicuasén.
://diversionenrio.com

Río Filobobos
Dificultad: Clase III
Antes de iniciar este recorrido, los guías te llevarán a la Cascada del Encanto, enclavada dentro de un pequeño cañón muy cerca de la entrada donde inicias el viaje. El recorrido de este río es muy divertido y su vegetación es otro espectáculo, el agua es cristalina y la clasificación de sus rápidos lo hace un río familiar, pero en temporada de lluvia se transforma para dar paso a fuertes emociones durante el descenso. El recorrido se contrata en los alrededores de Tlapacoyan.
://aventurec.com

CLASIFICIÓN DE AGUAS EN CUESTIONESDE RAFTING

Aguas planas: Carecen casi de remolinos, huecos y olas. Se dividen en:
– Clase I: Aguas con olas pequeñas, fáciles de navegar.

– Clase II: Aguas poco turbulentas con huecos y olas de no más de 25 centímetros con remolinos pequeños sin peligro para un nadador.

Aguas bravas: De mayor turbulencia, se dividen en:

– Clase III: Nivel intermedio. Aguas turbulentas con huecos y olas medianas de no más de un metro, remolinos de consideración para una embarcación. La navegación requiere buena técnica y conocimiento del río.

– Clase IV: Nivel difícil. Aguas blancas muy turbulentas pero predecibles. Huecos y olas de hasta dos metros, remolinos considerables para una embarcación. Pueden existir cascadas pronunciadas. Se necesita muy buena técnica y conocimiento del río. Existen pasos estrechos que requieren maniobras técnicas complicadas.

– Clase V: Experto. Aguas blancas muy turbulentas poco predecibles con olas y huecos de más de dos metros. Remolinos y cascadas de peligro. Requiere un grado de técnica experto y excelente conocimiento del río. Necesidad de maniobras muy técnicas.

– Clase VI: No navegable.